Asegúrate de que tus hijos tengan un tiempo para estudiar todos los días si tengan tarea o no. Hazlo parte de su rutina diaria. A continuación te mostramos unos prácticos consejos para un tiempo de estudio exitoso:
Designa un lugar especial para estudiar.
El área de estudio de tus hijos debe estar bien iluminada, tener un espacio de trabajo adecuado y estar libre de ruidos y distracciones (sin televisión, radio o audífonos). Trata de evitar lugares como la cama o el sofá.
Estudiar a la misma hora todos los días.
Establece una hora específica para estudiar (justo después de la escuela siempre funciona) y hazlo una prioridad. No es recomendable que estudien muy tarde por la noche o después de haber comido mucho.
Establece un tiempo determinado para estudiar.
Desde la escuela elemental, es importante establecer hábitos de estudio. Los estudiantes en el primer grado deben estudiar alrededor de 10 minutos diarios, añadiendo 10 minutos por grado hasta llegar a instituto de enseñanza secundaria (high school).
Tus hijos deben tener sus tareas de todas las clases en tablas o archivos separados,
para que todo quede en un solo lugar. Incita a tus hijos a leer sus tareas antes de ir a la escuela cada día y a que lleven a casa cualquier libro, notas o materiales que necesiten.
Haz el tiempo de estudio productivo.
Antes de empezar cualquier trabajo haz que tus niños lean y comprendan sus tareas requeridas y después haz que se ocupen de ellas. No permitas que dejen nada para después, haz que terminen el trabajo para que puedan hacer otras cosas después.
Retención de la información estudiada. Haz que tus hijos “LA LEAN, LA ESCRIBAN Y LA DIGAN”.
Dile a tus hijos que no traten de memorizar el material. Mejor haz que escojan temas centrales, fechas y personas, luego que hagan notas explicando todo bajo sus propias palabras.
Mantén un calendario en el cuarto de tus hijos para planear los proyectos escolares.
Tan pronto como tus hijos reciban notificaciones de sus exámenes, proyectos, días sin escuela, conferencias de maestros o actividades extra curriculares, haz que las escriban en su calendario. Esto les ayudará a que entiendan todo el panorama y ajusten a ello sus tareas diarias.
Planear el trabajo para los proyectos escolares.
¿Tienen un reporte para entregar en un mes? No permitas que tus hijos esperen hasta el último minuto para realizarlo. Ayúdalos a convertir grandes proyectos escolares en piezas pequeñas. Empiecen planeando el proyecto. ¿Cuál es la expectativa al terminar el trabajo? Empezando por el final se puede seccionar el proyecto. Por ejemplo, la primer tarea podría ser investigar sobre el tema. La segunda tarea podría ser escribir un bosquejo del proyecto. La siguiente tarea podría ser escribir un borrador, etc. Mientras más tiempo les tome a tus hijos hacer un proyecto escolar, más tiempo le tendrán que dedicar tú y sus maestros para guiarlos a través de todo el proceso.